Habitar la Naturaleza en Resiliencia

Lugar: Sala Bicentenario, Centro Cultural Casa Espinach
Dirección: Jirón Cruz de Piedra 613, Cajamarca
Inauguración: miércoles 2 de julio de 2026, 7:00 p.m.
Visitas comentadas con la artista: 8 de julio, 5:00 p.m.| 30 de julio, 5:00 p.m.
Horario de atención: lunes a sábado 9am a 7pm
Ingreso libre
Reflecciones de la Artista
Habitar la Naturaleza en Resiliencia es una exposición que reúne obras realizadas en distintos momentos de mi trayectoria artística. A través de ellas, invito al espectador a acompañarme en caminatas por el bosque amazónico y otros bosques del mundo. Las piezas dialogan con la crisis climática y reflexionan sobre la presencia del mundo natural como acompañante de nuestras vidas, rituales, duelos y procesos de transformación.
Al ingresar a la sala nos encontramos con Navegador I, un autorretrato distorsionado por los reflejos de fuentes de agua en la naturaleza. Entre estos reflejos aparece el ícono de un cursor en forma de flecha, sugiriendo que no observamos directamente un espacio natural, sino la representación de una pantalla que refleja el rostro de una persona contemplando imágenes del mundo natural. Con esta obra reflexiono sobre la posibilidad de que, si la devastación ambiental continúa al ritmo actual, las futuras generaciones ya no conocerán la naturaleza a través de la experiencia directa de caminar por ella, sino únicamente mediante registros e imágenes producidas por quienes la conocieron y caminaron antes de su desaparición.
Si pudiera hablar, ¿me escucharías? es una pieza en la que imagino la desesperación del mundo natural frente a las amenazas constantes que enfrenta. En ella, la flora amazónica intenta defenderse y comunicarse verbalmente con la humanidad, reclamando su espacio y exigiendo ayuda para su preservación.
Una serie de coronas de flores provenientes de distintas altitudes del Perú nos conecta con diversos territorios del país. A través de las flores busco acercarnos a sus realidades, sus duelos y sus esperanzas.
Retratos bordados evocan recuerdos de mi familia construida por migración en la Amazonía peruana, una región marcada por múltiples procesos migratorios que han dado forma a su diversidad cultural.
En la obra Romance incorporo reflejos de agua de paisajes provenientes de otras latitudes, que forman parte de mi herencia cultural y genética. Son presencias naturales que me han acompañado en distintos recorridos por bosques y selvas, abriendo caminos y propiciando encuentros.
La exposición reúne años de trabajo en los que he caminado por diversos espacios naturales mientras atravesaba los hechos que conforman la experiencia humana y sus ciclos de vida.
Entre las experiencias más íntimas se encuentran las piezas pertenecientes a la serie Jardines para Eva, que surgen de mi experiencia de maternidad, pérdida y duelo. En ellas, el mundo natural y el arte se convierten en lenguajes capaces de traducir emociones complejas. El follaje aparece como un espacio de acogida y refugio, un lugar donde el dolor puede ser contenido y transformado. Estas obras son acompañadas por cuatro textos de la serie Conversaciones con Eva, una serie de textos a modo de carta de una madre a su hija difunta buscando explicarle temas complejos como son el amor, la belleza y lo efímero de la vida, la muerte y el duelo.
A través de óleos, técnicas mixtas y bordados, esta exposición entrelaza observación, memoria y experiencia vivida. Las obras reunidas aquí nacen de años de caminar, contemplar y dialogar con distintos paisajes, pero también de atravesar procesos profundamente humanos. En ellas, la naturaleza no aparece como un escenario distante, sino como una presencia activa que acompaña, sostiene, refleja y transforma.